Un tema un tanto complicado el de este día así que creo que lo voy a abordar con cuidado.
Está claro que por lo menos donde yo vivo no hay una gran demanda de público para adoptar conejos domésticos. Y tampoco hay un abandono masivo de los mismos como podría pasar con los perros. Esto se debe a que los conejos son nuevas mascotas, hablando del tiempo relativamente, que poco a poco se introducen en nuestra cultura. Y es muy raro que se abandonen y mucho más que una protectora los acoja. Al fin y al cabo, si abandonas un conejo se asilvestrará en la mayoría de casos. Son muy parecidos a los gatos en carácter solo que en vez de cazadores son presa.
Por otro lado, todos somos conscientes de que comprar animales está mal porque de esta forma alimentamos la industria de la cría de animales para su venta, y tampoco es que esté mal. Al final del día si no compras ese conejo acabará abandonado, muerto o vete tú a saber. Una tienda no obtiene beneficios de alimentar conejos que nadie compra.
Entonces, por mi parte llego a la conclusión de que, si es posible y fácil entre muchas comillas adoptar un conejo, deberíamos optar por esta opción siempre que sea viable. No adoptemos un conejo que llega a los 7 kilos si vivimos en un piso de dos habitaciones.
Pero si no se da el caso no es un delito comprar uno en cualquier tienda siempre que nos hagamos responsables de él. Puede que le estemos salvando la vida, aunque moralmente no lo parezca.
